Para las mascotas quisquillosas, el sabor y el olor a menudo determinan si están dispuestas a probar el primer bocado, mientras que la fórmula nutricional determina si la comida se puede elegir a largo plazo.
Organizar la comida húmeda, los alimentos básicos y las recompensas ligeras en un ritmo más apropiado puede ayudar a las mascotas a establecer hábitos alimentarios más estables.