Las mascotas jóvenes requieren proteínas y apoyo para el crecimiento más adecuados, las mascotas adultas prestan más atención a la energía estable y al equilibrio diario, y las mascotas mayores requieren una digestión y un cuidado de las articulaciones más detallados.
Elegir la fórmula adecuada según la etapa de la vida puede facilitar la alimentación y acercar la nutrición a las necesidades reales.